Cave Mill

Volver a: Una cueva de leyendas

 

Diario de un alumno ambulante
8 Diciembre de 188
1, por Liz
Cuisinier

 

Entre mis reuniones con alumno prominentes de la región en Nashville, Tennessee y Louisville, Kentucky, para discutir cuentos de hadas de la región, pasaba un día en la pequeña ciudad de Bowling Green, Kentucky. Bowling Green es una ciudad miserable y encantada por una historia misteriosa. Me parece que la ciudad está encantada por la muerte de una doncella de catorce años hace muchos años.

 

Un sacerdote de una iglesia baptista me conté la historia después de la misa.
“Todo empezó con la cueva”, me dijo. “La cueva de los perdidos”, se repitió.

Hace muchos años, Nelly, una hija muy hermosa de una familia prominente que tenía pelo rubio y ojos azules estaba andando en el camino muy cerca del río que ahora se llama “el río perdido”. Al comienzo del camino tuve una pequeña casa de madera donde vivía Clive Jordan un hombre de veinte años que cortaba la madera de los árboles para venderla en la ciudad. Un hombre muy grande, fuerte, y guapo, tenía una voz que le parte las corazones de las mujeres. Ninguna mujer podría ignorar la voz de Clive. A pesar de su apariencia muy agradable, su corazón era de piedra. Su única pasión era la actividad malhonneta de encontrar una mujer guapa, la hace enamorarse de ella, y la forza a hacer su voluntad.

 

Nelly era una hija muy virtuosa, pero con la voz de Clive ella se volva débil. Se escondía de su familia cuando ella visitaba Clive y ellos andaban juntos cerca del río. Un día ella preguntó si Clive quisiera casarse con ella algun día. Clive, evitando el tema, dijo que podría considerarlo si ella le daría su chal blanco. Pero cuando ella le dio su chal a ello, lo vio con repugnancia diciendo que eso no era un buen regalo porque tenía una pequeña mancha en el ángulo. Desilusionada ella volvió a su casa.

 

Otro día pasó y Clive la vio andado con sus hermanos, un niño de cuatros años y una niña de seis años. El diabólico Clive tenía una idea. Siguiendo a ella al río, el le dio otro oportunidad por hacerse su esposa. “Arroja a su hermano en el río para demostrar tu amor para mí y si haría flotar vamos a casarnos.” Ella lo hizo, pero su hermano se hundió en el agua sin dejar rastro.


El horrible Clive, sin indecisión , la dio una tercera oportunidad. “Arroja a su hermana en el río para demostrar tu amor por mí y si haría flotar vamos a casarnos”. Como antes la hija se hundió como una piedra. Desilusionada ella le dio una vuelta para mirar su amor.
“Bueno, yo voy a darte una última oportunidad. Salta en el río y si haría flotar vamos a casarnos. ”


Sin indecisión ella saltó en el río. En algunos segundos nada estaba quedado de los niños ni de Nelly y Clive regresó a su casa muy satisfecho por la pérdida de su amante lapa. Pero durante la noche era visitado por una voz aguda que llamaba el nombre de Clive con la voz de una mujer. Con mucho miedo saltó y corrío al río para verificar que su amante estaba muerte. Cuando miró el río, ha cambiado en un color de azul oscuro, mucho como los ojos de Nelly. El azul del río llamaba dulcemente el nombre de Clive. Clive se acercó al río y cuando vio el reflejo en el agua de la cara de la hermosa Nelly, cayó en el río y ahogó por la ira de su amor.

 

Muchos años después durante la guerra civil, muchos soldados usaron el río como lugar de acampada y algunos estaban seducidos por la misma llanto de una hermosa doncella que quierre un esposo.