Cave Mill

Regreso a: Una cueva de leyendas

 

Mis aventuras con Jesse James, por Julie Kish

Entre tantas generaciones mis aguas han sirvido como una habitación para peces e insectos, unos sin ojos y otros que no han visto nunca la luz exterior. Mis paredes proveen un refugio para los animales, los indígenas y otros. Durante los miles de años de mi vida, mi espacio fue usado por muchos animales y personas diferentes. Los primeros eran los indígenas del estado de Kentucky, pero después eran soldados de la guerra civil y más tarde el famoso Jesse James.

Durante una noche oscura en que no podía ver la luna, una figura negra se deslizó a través de los árboles, buscando un lugar seguro. Estaba solo, llevando tantas bolsas pesadas y luchando con ellas en el bosque y la oscuridad. Finalmente, él me descubrió a mí y a mis paredes marrones y altas que parecían perfectas para esconderse de la policía. Este hombre, nada menos que Jesse James, me seleccionó para ayudarle. ¡Qué oportunidad que él me descubriera en Bowling Green! Él descubrió un pasadizo alto alrededor de mí, la cueva, donde él esperó la búsqueda inevitable de las autoridades.

James descubrió la ubicación perfecta para almacenar el botín. Él se sentó en mi piso para descansar y me dijo su situación a mí. Yo era el confidente de James sobre sus aventuras contra la ley. Un poco antes de conocernos, James había robado el mayor banco de Russellville, tomando miles de dólares. Huyó aquí desde Bowling Green, evitando la policía, y estaba en ruta a Nashville para robar un banco más grande que el otro. James estaba seguro que las autoridades no iba a buscarle en las cuevas. Pues, James predijo correctamente porque sin luces, antorchas o linternas, no le persiguieron en mis túneles oscuros. Finalmente James encontró otra entrada en mis túneles y salió para Nashville.

Era memorable que hubiera tenido una parte en la historia de Jesse James. En su honor, yo formé una cascada pequeña de una fuente con unas rocas en mi cuarto más grande. Cuando lo mira de un lado, parece como la cara de James. Por muchos años a principios del de siglo XX, existió una gira para seguir los pasos de esta figura famosa y su tiempo conmigo, una cueva, la del río pérdido.