LA CASA HOBSON GROVE

Riverview at Hobson Grove, por Darrill Lewis
Las familias estaban divididas. Los hermanos peleaban unos contra los otros y los padres contra los hijos. El tema de la guerra civil es un tema que se encuentra en cualquier sociedad. Desde el homicidio de Abel por su hermano Caín, hasta Darfur no hay gente que no había sido afectada con la enfermedad de destruir a sus hermanos y hermanas. De estos conflictos, encontramos nuestros héroes nacionales y los símbolos sentimentales que nos tocan nuestros más profundos sentimientos patrióticos. A lo menos este es el caso aquí en los Estados Unidos.

En Bowling Green, hay un símbolo de nuestra guerra civil, un ejemplo de la riqueza de la edad Victoriana y un testimonio a la dedicación requerida para sobrevivir cuando todo parece perdido; que se llama Riverview a Hobson Grove. Sí, es una casa vieja. Seguro que ahora es un museo dedicado a la epoca Victoriana. Pero es más, es un tesoro que para nosotros vale tanto más que la ciudad de El Dorado valió a los conquistadores. No por los ladrillos, ni la madera, sino por la historia de su familia, porque aunque fuese construida en una época donde los hermanos mataron a sus hermanos la casa permanece, el hogar, la esperanza y la dedicación a sus creencias, es un tesoro. Esto es Riverview.

El señor Atwood Hobson empezó la construcción de su casa a mediados del siglo XIX. El estilo es italiano y los muebles son exquisitos. Todo refleja la riqueza de la edad Victoriana en los Estados Unidos. Pero también es un puente al pasado que casi no existía por la guerra civil de los Estados Unidos.

La construcción de la casa fue interrumpida por nuestra guerra civil. Esa guerra fue una época fea y manchada por sangre donde todos creían que luchaban en el lado correcto, de Dios y de los escritores de nuestra constitución. El señor Hobson estaba al lado de la Unión cuando la mayoría de sus vecinos creían y se sentían al contrario de las creencias del señor Hobson. Por sus creencias, los ciudadanos de Bowling Green ayudaron a la confederación a establecer una capital estatal en Bowling Green por un tiempo. Después de consolidar su poder en Bowling Green, los confederados tomaron la casa medio construida del señor Hobson y la usaron como un almacén de armamentos. El señor Hobson tenía tanto valor que se fue al líder de los confederados y les pidió que no destruyeran la casa. Sólo por su coraje el jefe de las fuerzas confederados le prometió al señor Hobson que ellos no destruyen la casa. Por el valor del señor Hobson existe su casa hoy.

Continuó su familia viviendo ahí por casi cien años. Un día decidieron venderla y la casa pasó a ser propiedad de una serie de dueños. Aquí vemos otra vez el valor levantándose para salvar este edificio, este símbolo. El último dueño decidió vender el terreno para construir una cancha del golf. Tan mala era la condición de la casa que también la vendió a la ciudad por un dólar. La ciudad intentó destruir la casa y construir un club de golf en lugar de la casa. Pero gracias a Dios había unos que entendieron cuánto valía la casa y formaron una asociación para comprarla y renovarla como museo.

Por la visión de este grupo y por su obra bendita nosotros podemos visitar la casa. Podemos mirar desde la cúpula los campos verdes hasta el río. Nos permite, la casa, imaginar cómo vivía la familia del señor Hobson y podemos dar gracias por el valor de un hombre que quería salvar su sueño para su familia sin sacrificar su creencia sobre la guerra y el país. Es verdad que Riverview es más que una casa encima de una colina. Es un monumento a la visión y el espíritu de nuestros antepasados. Ellos no permitieron que las guerras ni las divisiones civiles destruyeran ni al país ni sus familias. Riverview es un testimonio que nosotros no solamente podemos sobrevivir cualquier situación, sino que podemos vencer sobre toda adversidad que tenemos que confrontar.